Esta astrofotografía la realicé el 16 de Diciembre del 2017 en nuestro observadero de Alcalá de los Gazules. Es el resultado de la composición de 30 tomas RGB de 5 minutos y 16 tomas de 10 minutos cada una, con un filtro H-alpha.

california definitiva rgb+halfa. retocada curvas. xisf

Telescopio TS 130/900 con reductor WO X0.8. CCD QHY8L. Guiado fuera del eje

Se trata de una nebulosa de emisión en la constelación de Perseo catalogada como NGC 1499, conocida comúnmente como la nebulosa California por su parecido a este estado norteamericano.  El llameante color de la nebulosa que capta la cámara no es apreciable por nuestros ojos a través de un telescopio o unos binoculares, y sólo en condiciones muy favorables, podemos ver una mancha tenue y sin detalles. Ocupa en el cielo una extensión de 2.5º, es decir, cinco veces el tamaño aparente de la Luna llena.

Su color rojo es debido a la fluorescencia de los átomos de hidrógeno que la componen al ser excitados por la luz ultravioleta que emite la cercana estrella Menchib y que convierte a la nebulosa en una gran lámpara fluorescente de 100 años luz de tamaño.

Pero si esta nebulosa es interesante, no lo es menos la estrella responsable de tanta belleza. Menchib no es muy brillante, con una magnitud de +4.40, es la duodécima estrella más brillante de la constelación de Perseo. Su bajo brillo aparente es debido a su lejanía, pues se encuentra a 1.600 años luz. En realidad se trata de una monstruosa gigante azul del tipo espectral O, que tiene el tamaño de 14 soles y su brillo es 13.500 veces el brillo del sol, aunque si consideramos la radiación ultravioleta emite 330.000 veces la radiación de nuestra estrella.

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De ​wikipedia user Hewholooks, CC BY-SA 3.0

Su temperatura superficial es de 37.500 K.  Frente a los 5.800 K del Sol, es de las estrellas más calientes visibles a simple vista. Menchib sólo tiene 7 millones de años de antigüedad y ya ha dejado de quemar hidrógeno y sus fuertes vientos estelares le hacen perder grandes cantidades de masa cada año. Debemos agradecer que el Sol sea una estrella más modesta, pues tiene 4.500 millones de años de antigüedad, y aún está en la mitad de su ciclo. Como sabemos, cuanto más masiva es una estrella más corta es su vida.

Pero no solo sus colosales cifras hacen de Menchib una estrella peculiar. Esta estrella se está alejando a gran velocidad desde el lugar en donde nació, el famoso doble cúmulo de Perseo. Una explosión de una estrella cercana o el acercamiento de una estrella masiva le imprimieron esa gran velocidad.

Estas curiosidades que he averiguado de Menchib me hacen reflexionar cuando miro el cielo. Todos esos puntitos parecen iguales, unos brillan algo más que otros, pero en realidad sus historias son únicas: estrellas pulsantes, estrellas dobles, estrellas fugitivas, supergigantes azules,  supergigantes rojas, estrellas variables… ¿No es apasionante?

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La vía Láctea

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