En las culturas antiguas la idea más común era que la Tierra era plana y todo giraba en torno a ella. Era la respuesta más obvia si se observa el entorno y su transcurso en el tiempo. Pero en las islas jónicas del mediterráneo se formaron culturas que fomentaron en gran medida la observación y el estudio de todo lo natural. Fue el despertar de la ciencia, ya que esta escuela pretendía explicar la naturaleza por medio de procesos en los que no tenían cabida la acción de los Dioses. Grandes ejemplos de esta escuela filosófica fueros Tales, Heráclito, Anaximandro y Anaxímenes.

Fruto posterior de esta escuela, Eratóstenes fue el primer filósofo (o científico, pues para mi lo eran ya) que observando fenómenos aparentemente sin importancia, determinó la forma real de la Tierra. Tomando como base un relato sobre el solsticio de verano y con sus comprobaciones experimentales, llegó a la conclusión de que la Tierra era esférica. Fue el famoso experimento de Eratóstenes, que llegó a calcular el perímetro terrestre con una exactitud admirable para la época y magnificamente explicado en nuestra reverenciada serie Cosmos de Carl Sagan.

El siguiente paso para situranos en la Tierra, lo dio Hiparco de Nicea, que fue el primero en utilizar el sistema de dos cantidades, longitud y latitud (posteriormente llamadas coordenadas) para situar cualquier punto de la esfera terrestre.

La dificultad de cálculo de las dos coordenadas es muy diferente. Existen multitud de instrumentos naúticos que, utilizando observaciones astronómicas que calculan la latitud, mientras que el cálculo de la longitud terrestre es un problema mucho más difícil y merece un artículo aparte.

Para determinar la latitud podemos emplear La ballestilla, el karmal, el cuadrante de Davis, y el astrolabio, que además de determinar la latitud, sirve para otros cálculos astronómicos.

Karmal

 

Ballestilla

Cuadrante de Davis

Para el uso del astrolabio os voy a citar un texto del Dr. García de Palacios, de su libro Instrucción Naútica para Navegar, México 1587. Dice: “El que quiera tomar el Sol con el astrolabio en la mar, se asentará y podrá cerca del mástil mayor, que es donde la nave da menos vaivenes y está más quieta, y colgando el dedo segundo de la mano derecha de su anillo, pondrá el rostro  y el astrolabio frontero al Sol derechamente y conocerá que está por la sombra del Sol, y alzará o bajará el penicidio (aliada) hasta que entre el Sol por los dos agujeros de las pínulas y estando así tomará del astrolabio los grados que muestre la punta del penicidio y hará con ellos las cuentas según las reglas”

Astrolabio

 

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