A continuación voy a hablar acerca de lo ocurrido en la madrugada del Jueves al Viernes correspondiente al 11 y 12 de Agosto de 2016, en la que tuvo lugar la observación estival anual de la lluvia de estrellas fugaces de “las Perseidas” convocada por la Agrupación Astronómica Jerezana Magallanes.

                  Dicha convocatoria por parte de la Agrupación Magallanes se realizó previamente en forma de numerosos comunicados hechos por la propia Agrupación en diferentes medios de comunicación. Se escribieron artículos tanto en el Periódico Digital La Voz del Sur como en Facebook y en otros lugares, asi como numerosas entrevistas en Onda Cero Jerez, Radio Nacional de España, etc.

                  El Lugar de Reunión tanto de los convocantes como del público en general para observar Las Perseidas se encontraba a lo largo del margen izquierdo de una carretera cortada situada en un desvío a la derecha en el punto kilométrico 10,5 de la carretera comarcal Ca-4011 que comunica las pedanías de Torremelgarejo y Gibalbín.

                  La afluencia de público fue muy grandes desde poco antes de ponerse el sol hasta superada las 12 de la noche. Cálculos aproximados hechos por parte de miembros de la Agrupación estiman que la cantidad de personas reunidas en dicho acontecimiento pudieron rondar las 1000 personas. En cuanto a número de coches pudieron rondar los 400 vehículos desperdigados en un largo de aproximadamente 1 kilómetro o kilometro y medio en el margen izquierdo de la carretera cortada mencionada con anterioridad.

                  En cuanto a mí, yo llegué tarde a eso de las 11 y cuarto de la noche, casi al mismo tiempo que Juan Manuel, un astrónomo aficionado amigo de la Agrupación y seguidor del programa Un Punto Azul realizado también por miembros de la Agrupación. Los miembros de la Agrupación que habían llegado antes que nosotros eran Joaquín Barroso y su hijo Pablo, Andrés Jobacho y su esposa Lupe, José Luis Espí y su esposa y Manuel Jiménez del Barco (Lito) acompañado de un sobrino suyo, así como otros familiares correspondientes a los socios antes mencionados. Estos socios se habían colocado con sus coches a muy pocos metros de la explanada central donde se realizan mensualmente las observaciones por parte de la Agrupación Magallanes de los Objetos de Cielo Profundo. De manera mucho más tardía a eso de las 12 de la noche aproximadamente llegaron tanto Marcos Montes de Oca como Simón Parra, el primero es socio también de la Agrupación.

                  Nada mas llegar, tanto Juan Manuel como yo aparcamos detrás de los últimos coches e inmediatamente después buscamos al resto de miembros de la Agrupación si bien tardamos en llegar al lugar donde se encontraban congregados unos 4 o 5 minutos.

                  Al encontrarlos, Joaquín me pidió prestado un puntero láser con haz de luz verde y junto con Lito se marcharon a lo largo de la fila de coches congregados para realizar algunas charlas de orientación  sobre la Bóveda Celeste a otras personas.

                  La noche no fue muy prolífica en cuanto a aparición de estrellas fugaces. Aun así las estrellas fugaces correspondiente a “las Perseidas” que se vieron fueron bastante luminosas y sus estelas, principalmente de color verde, eran muy llamativas. Dichas estelas parecían en el firmamento de manera radial, desde adentro hacia afuera, situándose el punto central del Radiante justo a medio camino entre la estrella Mirfak (Alfa de Perseo) y la estrella Ruchbah (Delta de Cassiopea).

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En el mapa de arriba aparece la localización exacta en el firmamento del punto central de donde emanan en todas direcciones (Radiante) todos los meteoros correspondiente a Las Perseidas.

                  José Luis Espí amenizó la noche trayéndose un paquete de maíz tostado para que todos lo degustásemos. Lupe por su parte trajo también un paquete de rebujitos de maíz tostado, avellanas, pipas, etc. que también hizo las delicias de los concurrentes.

                  Aunque aquella noche de observación se basó principalmente en la observación de meteoros hubo miembros de la Agrupación que trajo para la ocasión algunos instrumentos ópticos para la observación de Objetos de Cielo Profundo.

                  Andrés Jobacho, por ejemplo, trajo un telescopio reflector de 130 mm de apertura que colocó encima de una montura con función Go To. Entre los objetos que se vieron con ese telescopio estuvieron principalmente Cúmulos de Estrellas Abiertos que se encontraban en la constelación de Cassiopea. Uno de ello era el Cúmulo Abierto NGC 663 situado en el palote izquierdo del Asterismo en forma de W de Cassiopea que se distinguía a través del telescopio como una extensión estelar bastante compacta. Otro de los objetos vistos a través del telescopio de Andrés era el Cúmulo Abierto NGC 457 conocido como el Cúmulo Abierto de ET con su graciosa forma que nos recuerda al famoso personaje de película. Después Andrés dirigió su telescopio al Cúmulo Abierto Messier 103 también en Cassiopea un poco a la derecha de NGC 633. Dicho Cúmulo Estelar conocido popularmente como el Cúmulo de Estrellas del Abanico aparecía a través del telescopio de Andrés como una formación estelar pequeña en forma de triangulo. Inmediatamente después se localizó y observó el Cúmulo Abierto Messier 52 que se encuentra situado en un punto resultante de doblar hacia arriba la longitud del palote derecho de la W de Cassiopea. Dicho Cúmulo se veía a través del telescopio de Andrés como una extensión brumosa circular de un color gris claro. Mas tarde y para acabar el recital de Cúmulos Abiertos de Cassiopea observados a través del telescopio de Andrés se dirigió dicho telescopio hacia el Cúmulo Abierto NGC 7789 conocida entre los astrónomos como “La Rosa de Caroline” y situada a la derecha de la estrella Caph (Beta de Cassiopea). Este Cúmulo visto a través del telescopio de Andrés se veía como un gran campo estelar homogéneo y compacto con estrellas de luminosidad débil.

                  También se verían a través del telescopio de Andrés otros objetos como Messier 27, Messier 31, Doble Cúmulo de Perseo,etc.

                  Por su parte José Luis Espí trajo su telescopio ETX, un refractor de 70 mm de apertura con función Go To y observó a través de él objetos como el Doble Cúmulo de Perseo, Messier 27, Messier 22, Messier 13, Messier 92 y otros muchos. Mención especial sería la observación a través del ETX del Cúmulo de Estrellas de Los Patos Salvajes Messier 11 que se vería a través del ETX de José Luis como una extensión grisácea en forma de cuña en el que destacaba en su punta una estrella notablemente brillante.

                  Marcos Montes de Oca por su parte trajo los famosos “brontoprismáticos”, es decir, unos binoculares de 25X100 adquiridos en su día a la casa alemana Teleskop Service. Con dichos binoculares Marcos vió entre otros muchos objetos, el Cúmulo de Estrellas Abierto NGC 752 situado en la Constelación de Andrómeda. Para su localización Marcos apuntó los binoculares hacia una zona situada justo a la mitad de camino entre las estrellas Almach (Gamma Andromedae) y Beta Trianguli. Después casi al final de la observación Lito utilizó los brontoprismáticos para la observación de la Aglomeración Estelar Melotte 20 situado en las inmediaciones de la estrella Mirfak (Alfa de Perseo). Visto a través de los binoculares este Cúmulo aparecía como una gran aglomeración de estrellas blanco azuladas con una gran luminosidad.

                  En lo referente a mí, yo traje unos prismáticos de 12X50 de la marca Geologic. Con dichos prismáticos observé entre otros objetos al propio Melotte 20, Messier 31, el Cúmulo de Brocchi (La Percha), Messier 11, la nebulosa del Águila Messier 16 muy bajo en el horizonte y por lo tanto con luminosidad débil, .. etc. Cabe destacar la observación que hice del Cúmulo de Estrellas Abierto Messier 34 apuntando para su localización y observación hacia una zona central situada entre las estrellas Beta Trianguli y Mirfak apareciendo a través de los prismáticos como una pequeña zona brumosa redondeada que destaca entre la negrura del fondo.

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En la fotografía de arriba aparecen los prismáticos de 12X50 de la marca Geologic utilizados por mí en la noche de observación.

                  Cabe destacar que aquella noche llegó a haber una gran levantisca en el lugar de observación al punto que incluso los telescopios de Andrés y José Luis fueron derribados por el viento, si bien estos mismos no sufrieron daños de especial relevancia.

                  Aparte de lo observado a simple vista y con instrumentos ópticos pequeños, durante la noche tuvo lugar muchas conversaciones entre los socios de la Agrupación tratando sobre temas muy variados. Uno de ellos por ejemplo sería la conversación entre José Luis Espí y Juan Manuel en la que se hablaba de los estudios terminados por este último (Carrera de Magisterio en Córdoba, así como un Master). También habría charlas sobre temas deportivos como los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro y otros.

                  El primero de los socios de Magallanes fue Joaquín junto con su hijo Pablo y a continuación le sucederían José Luis Espí y Andrés Jobacho, cada uno con sus respectivas esposas e hijas. Más tarde se fue Marcos Montes de Oca. Al final, a eso de las tres de la madrugada nos fuimos Juan Manuel y yo en nuestros vehículos y seguidamente Lito recogería sus cosas y también se marcharía.

                  En definitiva la noche de observación de Las Perseidas se prolongó hasta las 3 y media si bien cuando nos marchamos todavía había escasos coches en el margen de la carretera e incluso gente durmiendo en  colchonetas y butacas de playa.

                 FIN DE LA CRÓNICA.

Informe realizado por David Chacón Garrido, miembro de la Agrupación Astronómica Jerezana Magallanes