En febrero de 1990, cuando la sonda Voyager 1, en su viaje hacia el exterior del sistema solar, se encontraba a 6,000 millones de kilómetros de la Tierra, más allá de la órbita de Neptuno, alguien propuso a la NASA tomar una fotografía de nuestro planeta.
La NASA en un primer momento no entendía qué sentido tendría fotografiarla desde tan lejos. La Voyager giró hacia la Tierra y tomó la imagen más lejana que hayamos visto de nuestro mundo.
En ella aparecía la Tierra como un punto azul casi imperceptible.
A la foto se le conoce desde entonces como “Ese pequeño punto azul pálido”

El hombre que había tenido la idea era Carl Sagan y sobre esa imagen escribió el siguiente comentario:

Echemos un vistazo a ese pequeño punto. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros.
Sobre él ha transcurrido y transcurre la vida de todas las personas a las que queremos,
la gente que conocemos o de la que hemos oído hablar y de todo aquel que haya existido.

En él conviven nuestras alegrías y nuestros sufrimientos,miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cazadores y recolectores, héroes y cobardes,creadores y destructores de civilizaciones,reyes y campesinos, jóvenes parejas de enamorados.

Madres y padres, prometedores hijos,inventores y exploradores, profesores de ética,políticos corruptos,superstars, líderes supremos, santos y pecadores de toda la historia de nuestra especie han vivido ahí…
sobre esa mota de polvo suspendida en un haz de luz solar.

Carl Sagan nació en Nueva York en 1934. Hijo de inmigrantes rusos, ya desde pequeño mostró gran interés por la ciencia y especialmente por la astronomía. Fue también un gran lector de ciencia-ficción.  Estudió física en la universidad de Chicago donde se doctoró en astronomía y astrofísica.

Su tesis doctoral versó sobre las atmósferas de Marte y Venus. En ella sugirió que el efecto invernadero era la causa de las altas temperaturas de Venus y alertó que ese mismo mecanismo podría producirse en la Tierra. Posteriores descubrimientos confirmaron su teoría. Fue profesor en las universidades de Berkeley, Harvard y finalmente Cornell.

Sagan colaboró con la NASA en los programas de exploración planetaria Mariner, Pioneer, Voyager y Galileo.
En 1966 publicó junto con el científico ruso Iosef Shklovski, el libro “Vida inteligente en el Universo” sobre la posibilidad de encontrar inteligencias extraterrestres.
En 1971 la NASA aceptó la propuesta de Sagan de incluir en la nave exploradora Pioneer 10 un placa diseñada por él en colaboración con Frank Drake con el objetivo de mandar un mensaje del tipo “Hola, estamos aquí” a una posible civilización extraterrestre que lo encontrara.

En 1973 publicó “La conexión cósmica”,  que trata sobre la exploración del sistema solar con especulaciones sobre posible vida extraterrestre.
En 1976 colaboró con el programa de la sonda espacial Viking, que aterrizó en Marte, realizando in situ análisis del suelo y tomando unas espectaculares fotografías.
En 1977 publicó su libro “Los dragones del Edén”, un ensayo sobre la evolución del cerebro humano y la inteligencia. Con él ganó el premio Pulitzer.

Ese mismo año la NASA le invitó a crear una comisión para seleccionar el contenido del disco que llevarían cada uno de los vehículos espaciales Voyager I y II orientado a alguna posible civilización extraterrestre que lo encontrara. En el disco de los Voyager figuran saludos en 60 lenguas humanas y sonidos y fotografías de nuestro mundo.
En 1979 publicó “El cerebro de Broca”, un ensayo sobre los últimos avances científicos.

Consiguió fama mundial con la emisión de su serie para televisión “Cosmos” que tuvo una difusión jamás alcanzada por una serie documental de divulgación científica.Se calcula que la serie ha sido vista por más de 500 millones de personas en todo el mundo.
Los objetivos de la serie eran difundir la historia de la astronomía y de la ciencia en general, el origen de la vida, la exploración espacial y la cosmología.

Escribió un libro complementario de la serie que se convirtió en el libro de ciencia más vendido del siglo XX.
Asesoró a Stanley Kubrick en su famosa película “2001 Una odisea del espacio” basada en la novela de Arthur C. Clarke, que marcó un hito en el cine de ciencia-ficción.

En 1980, junto a Bruce Murray y Louis Friedman, fundó la Sociedad Planetaria para promover la exploración espacial del Sistema Solar y la divulgación científica en los campos las ciencias planetarias y la astronomía.
Colaboró también con el proyecto SETI de búsqueda de señales de radio procedentes de civilizaciones extraterrestres.

En 1985 publicó su novela “Contacto” sobre la recepción del primer mensaje de una civilización extraterrestre. Posteriormente se hizo una película basada en la novela que obtuvo también un gran éxito.

En los últimos años de su vida criticó duramente la carrera de armamentos nucleares de las superpotencias. Fue un ardiente ecologista y lucho por prohibir el uso de los CFCs, aerosoles de efecto invernadero.
Ateo declarado, combatió a las pseudociencias y la superstición.

Murió en 1996 a los 62 años de edad a causa de una rara enfermedad de la sangre.
Siendo importante su aportación científica, el mayor mérito de Carl Sagan fue su gran labor como divulgador científico.

Una vez dijo:
“Cuando te enamoras quieres contárselo a todo el mundo, eso es lo que me pasa con la ciencia”

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