observacion

A la hora de programar una salida de observación astronómica, es crucial conocer los pronósticos meteorológicos.

La atmósfera terrestre tiene una dinámica muy complicada. Para las predicciones generales ya se logra bastante exactitud, pero las predicciones  locales, en el que influyen en gran medida el estado del tiempo en un lugar determinado, son muy difíciles de predecir.

Los fenómenos a tener en cuenta en una primera aproximación son: Nubosidad, viento, temperatura, presión, humedad y punto de rocio. Iremos desglosando en los siguientes artículos cada uno de ellos.

Nubosidad

Es la cantidad de nubes presente en el cielo. En los pronósticos viene expresada en % de cielo cubierto. Según el detalle de dicho pronóstico podemos encontrarlo desglosado por horas o franjas horarias y por el tipo de nube (altas, medias o bajas). Este dato es muy útil para la programación de actividades astronómicas. Las nubes bajas, salvo que sean muy abundantes y con poco viento, no son muy peligrosas, puesto que son pasajeras y se podrá observar entre ellas, eso sí, con cierta incomodidad.

Las nubes medias y altas si son más peligrosas. Su movimiento aparente es menor, debido a su altura, por lo que permanecen más tiempo y pueden dar al traste con una observación. En cuanto a la lluvia asociada, ésta se presenta con nubes bajas y especialmente al paso de frentes. Estos frentes dan abundante nubosidad y gran probabilidad de precipitación, aunque son de duración limitada, por lo que hay que tener este dato en cuenta. El paso de un frente horas antes de una observación puede dejar un cielo estupendo (salvo por la humedad).

Otros factores que influyen en las nubes y su permanencia en el cielo son la humedad relativa, el viento en altura, temperatura en altura y la presión atmosférica.

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