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Recordatorio:

En el programa de esta semana (día 7 de Julio) he realizado tres predicciones y se ha pedido a distintos grupos o personas que evalúen, juzguen o predigan si las predicciones se van a cumplir contestando que SI (si creen que se cumplirán) o que NO en caso contrario.

Pistas y condiciones iniciales

  1.  No sabemos que dice cada predicción.
  2. Sabemos quien ha realizado la Predicción.
  3.  Están numeradas  de 1,2 y 3.
  4. Cada una se ha entregado a un grupo distinto, aunque los grupos pueden mezclarse, la primera  para el presidente de AAmagallanes, profesor  Lito y su equipo, la segunda para nuestro Director de la Nave Un punto Azul, Alfonso y su equipo y la tercera para el Oyente escuchante.
  5.  A priori, si le pedimos a un Mono (Amedio) o al pulpo Paul que elija entre el SI (se cumple la predicción) o NO (no se cumple la predicción) hay para cada predicción un 50% de acertar. Pero,  escuchando el programa de radio de la semana pasada nº 35 Anomalía de la Pionner, y por razonamiento deductivo  podemos aumentar el porcentaje de acierto si se siguen pistas verdaderas o verse reducido si  eligen pistas falsas.
  6. Para la 1 y 2 hay además una apuesta, en la que si el equipo 1 acierta en su predicción Agustín invita a una copa a todo el equipo en las Delicias el próximo jueves. Igual para el equipo 2. Y si Agustín acierta, entre todos los del equipo pagan una copa a Agustín, vale para la 1 y para la 2.

El correo para enviar las respuestas a la tercera predicción para los oyentes es unpuntoazul@aamagallanes.es poner en el titulo SI SE CUMPLE LA TERCERA PREDICCION o NO SE CUMPLE LA TERCERA PREDICCION. En el comentario podéis explicar vuestras indagaciones.

Que Dios reparta Suerte.

marte2Desde hace algunas semanas, viene distribuyéndose por internet un bulo, unas veces por un Power Point y otras por correo electrónico. La noticia trtata sobre la aproximación a la Tierra del planeta Marte. Se habla que el 27 de Agosto el cielo tendrá dos lunas llenas. Me han preguntado numerosas personas y por medios muy diferentes sobre esta noticia, así que he decidido escribir este artículo y así poder remitirles a él.

El planeta Marte gira entorno al Sol en 687 días (un poco menos de dos años terrestres) a una distancia media de una vez y media la distancia Tierra-Sol. Teniendo en cuenta esto y el movimiento terrestre, Marte se aproxima a nosotros una vez cada dos años. Estas aproximaciones (también se les denomina opociciones) no son a la misma distancia cada vez, debido a perturbaciones en las órbitas. Una muy cercana tuvo lugar en 1993, concretamente su menor distancia a la Tierra tuvo lugar el 27 de Agosto. Alguien leyó o escuchó que ese día que Marte visto por un telescopio tendría el tamaño aparente de la luna llena (además visto por un telescopio bastante grande). Este individuo decidió hacer un Power Point con fotos espectaculartes para relatar la noticia. El problema es que olvidó un par de detalles:

Olvidó el año en cuestión (1993), pero si dijo la fecha. Así que el 27 de Agosto de los mensajes recibidos ahora no se refieren a este año. Este año Mate está muy lejos y apenas es visible unas pocas horas antes del amanecer. A las 00:30, que se menciona en la presentación, Marte no está visible en el cielo.

Olvidó mencionar que el diámetro de Marte igual a la luna llena era “aparente”, el resultado de pasar su imagen por un telescopio con grandes aumentos. Comparar una imagen al telescopio con una a simple vista (de la Luna) es un gran error. El riesgo que tiene escuchar las noticias a  medias o el peligroso corta y pega  de frases impompletas.

En fin, que si vemos a Marte en el cielo del tamaño de la Luna llena, estaríamos en viviendo una ecatombe gravitatoria, nefasta para la Tierra.

La moraleja de todo esto es la forma de actuar de han tenido los que han preguntado para salir de dudas, tanto a astrónomos profesionales como a los astrónomos aficionados repartidos por todo el mundo. De esta manera se aprende un poco y no se cree todo lo que aparece por Internet.

chicolisto_1_dchaRaúl abrió la puerta del aula y dos individuos trajeados alzaron la mirada hacia él sin decir palabra.

-Me han dicho que preguntaban ustedes por mí –casi murmuró, finalmente, algo intimidado.

-En efecto –contestó el hombre más alto-. Su tesis doctoral ha despertado el interés del servicio de inteligencia y nos han enviado para saber algo más del tema. Pero adelántese.

El servicio secreto. Alucinante. Entonces esos hombres debían ser algo así como… espías. Raúl avanzó entre los bancos corridos hasta el estrado donde se encontraban, sin dejar de mirarles, y el alto le indicó con la mano que se sentara en la primera fila, frente a ellos. (más…)

1De nube a planeta.- La Tierra tomó forma hace unos 4.600 millones de años. Una nube de gas y polvo, como tantas otras en los brazos espirales de la Vía Láctea, comenzó a condensarse por efecto de su propia gravedad. El consiguiente un movimiento de contracción y rotación la transformó en un disco aplanado que giraba en el plano ecuatorial de la galaxia. La materia de su centro se concentró y apretó más y más en un punto cada vez más denso, masivo y caliente que finalmente, tras alcanzar por presión millones de grados, inició las reacciones nucleares que lo encendieron en un nuevo Sol. El disco de polvo y gas que rotaba en su derredor se apiñó también en planetesimales (pequeños planetas en formación) que atraían con su gravedad a los desechos más menudos, adquiriendo mayor masa. De vez en cuando colisionaban, desintegrándose o fundiéndose en uno solo de tamaño mayor. Los planetas actuales son los pocos supervivientes que lograron, vuelta a vuelta, limpiar su órbita de otros restos (1). De ellos, los más cercanos al Sol (de Mercurio a Marte) sufrieron tras el encendido de este un violentísimo viento de radiación solar (fase T-Tauri) que barrió la mayor parte de los elementos ligeros que retenía su gravedad. Se convirtieron así en planetas pequeños y rocosos, producto de la condensación de los materiales pesados como el hierro y los silicatos. Los demás, mucho más alejados, conservaron por el contrario sus materiales ligeros y se convirtieron en gigantes gaseosos muy masivos.

2El planeta rojo (¿4.000-3.900 m.a.?).- ¿Cómo era esa primera Tierra recién condensada y ya redondeada? Para empezar no tendría atmósfera. No habría, pues, nubes, vientos ni lluvia; solo frecuentes colisiones de meteoritos, y puede (según Fred Singer y otros) que evasión o captura de satélites, como la Luna (2). De haber podido estar allí, desde la superficie de esa joven Tierra habríamos podido contemplar un cielo muy oscuro y estrellado, con un Sol joven y poco brillante, que emitía más o menos un 40% del calor que emite ahora. A este calor se unía en la corteza terrestre el generado por los continuos impactos, y en el interior el de los isótopos radiactivos llegados al planeta entre el polvo y el gas. La energía atómica emitida en su desintegración fundía los materiales, facilitando que los más pesados bajaran a unirse en un núcleo, mientras los demás quedaban arriba formando el manto y una corteza rocosa pero inestable, al estar apoyada en una capa semifundida mucho más activa que la actual. De modo que la Tierra tenía en los primeros millones de años tras su formación el color de sus rocas y el del magma de sus abundantes erupciones.

3El planeta blanco (¿3.900 – 3.500 ó 3.000 m.a.?).- Aunque la acreción meteorítica continúa en pequeña medida incluso hoy en día, el proceso principal había decaído bastante hace unos 3.900 millones de años. También la desintegración radiactiva. La consecuencia fue que la Tierra comenzó a enfriarse y aparecieron las primeras losas de corteza sobre manto estable. Al mismo tiempo, su superficie fue cubriéndose de una densa capa de vapores emergida del interior del planeta, que se desgasificaba rápidamente: nitrógeno, dióxido de carbono y vapor de agua como gases dominantes; monóxido de carbono y gases de azufre como secundarios. En definitiva, una primera atmósfera densa y completamente tóxica para nosotros (sin oxígeno) cubrió por completo el planeta como hoy lo está Venus, en una nube perpetua que le confirió un homogéneo color blanquecino (3).

Una vez que la atmosfera primitiva se saturó de vapor de agua, este fue condensándose y precipitándose a la superficie, produciendo charcas, al principio inestables al ser evaporadas por los impactos de meteoros. La superficie aun superaba los 100 grados centígrados, pero la elevada presión aumenta el punto de evaporación del agua, de modo que, a pesar de esta temperatura, los charcos pudieron ir agrandándose hasta formar lagunas, lagos y finalmente enormes mares calientes, que debido a la elevada presión no tendrían oleaje.

En cuanto el agua cubrió la tierra, hace unos 3.800 millones de años, la vida hizo su aparición, en forma de organismos unicelulares sin núcleo que se alimentaban de la materia orgánica disuelta en el líquido. Al no tener depredadores, estos organismos se desarrollaron sin freno hasta que, inevitablemente, millones de años después, empezó a escasear el alimento.

El planeta verde (¿3.500 ó 3.000 – 2.000 m.a.?).- La evolución natural se encargó, después de muchos intentos fallidos, de encontrar la solución: la fotosíntesis. Este fabuloso invento tuvo inmediato éxito, y en pocos m.a. las microplantas cubrieron los mares, confiriéndole, en el agua extremadamente transparente de entonces, un maravilloso color… ¡verde! (4)

En la fotosíntesis se sintetiza el alimento a partir de agua, energía solar y dióxido de carbono, produciendo oxígeno en el proceso. Con ella el dióxido de carbono, dominante en la atmósfera y el agua primitivas, fue siendo digerido por los seres vivos, que a su muerte se depositaban formando rocas carbonatadas. El efecto invernadero que este gas provoca fue disminuyendo con su consumo, lo que debería haber provocado una gran bajada en la temperatura del planeta. Pero al mismo tiempo el Sol iba calentando más, y la precipitación del carbono se vio frenada por la alta presión atmosférica y la alta salinidad marinas, de modo que la vida no acabó congelada.

El planeta azul (¿2.000 m.a.? – actualidad).- El agua de los océanos se saturó de oxígeno hace unos 2.000 m.a. Pero mucho antes la fotosíntesis había comenzado ya a provocar serios problemas a los seres vivos, pues el oxígeno producido era un veneno que contaminaba cada vez más su medio, como los gases producidos por la era industrial envenenan más y más el nuestro. De modo que a la revolución de la fotosíntesis hubo de seguirle, mucho después, otra no menos traumática: la adaptación de una parte de la vida al consumo de oxígeno para no acabar envenenado por este. Cuando finalmente el logro tuvo lugar, la interacción de seres comedores de dióxido de carbono y seres comedores de oxígeno resultó una solución tan feliz que hoy en día sigue usándose en gran escala (5).

Saturados los mares de oxígeno, este continuó produciéndose y escapando a la atmósfera, donde fue también sustituyendo al dióxido de carbono y preparando el camino para que los seres consumidores de oxígeno pudieran salir del mar y colonizar la tierra firme. Hay autores que defienden que el nivel actual de oxígeno en el aire se alcanzó hace sólo unos 40 m.a., mientras que otros sitúan ese momento hace unos 400 m.a., con las primeras plantas terrestres. Lo importante es que ese modelo, en el que nosotros vivimos, sigue funcionando con efectividad.

Notas: (1). La teoría dominante que explica la explicación de planetesimales es la aquí expuesta, llamada de acreción nuclear, si bien junto a ella persiste la de formación por inestabilidades gravitatorias. Para ambas, ver Gregory P. Laughlin, “Sistemas planetarios extrasolares”, Investigación y Ciencia, Temas 53, 2008.

(2) La teoría más aceptada es la de que la Luna no es un satélite capturado, sino que se formó por el impacto, hace unos 4.500 m.a., de un planetoide del tamaño de Marte sobre la Tierra, arrancando un pedazo de esta que posteriormente se redondeó y alejó de nuestro planeta hasta su posición actual (Canup, Asphaug y otros).

(3) Una teoría alternativa, menos aceptada, defiende que el agua no procede del vapor emanado del interior de la Tierra, sino que llegó a ésta en los meteoritos (Tobías, Mojzsis, Sciensweek). Otros autores prefieren una unión de mabas causas.

(4) No sé si ello sería suficiente como para que en el planeta predominase el color verde. En cualquier caso, esta época me sigue mereciendo el nombre de planeta verde, por estar cubierto de vida verde en toda la extensión de sus mares.

(5) El anterior apartado y la primera parte de éste está basado en una estupenda historia química de la Tierra: María Jesús Mediavilla Pérez, La Historia de la Tierra, McGraw Hill, Madrid, 2006.

Sí. No engaño con el título. Ni acaso es referente a ningún cuento mitológico. Realmente, el sábado 7 de marzo de 2009, la Luna estará en El Pesebre.
Y no es que nuestro satélite natural, haya cobrado vida y decidido bajar a la Tierra como Jesucristo para ser acunada en Belén, fruto de una redención cósmica. No.
Lo que sucederá es que la Luna pasará por delante de El Pesebre.
¿Y que es El Pesebre, se preguntarán los profanos de la astronomía?
Es un cúmulo estelar abierto, es decir, un grupito de estrellas, que están juntas sin estar apelotonadas. También se le conoce como Cúmulo de La Colmena y fue descubierto por Arato en el año 260 antes de Cristo. Se ve a simple vista como una nubecilla en la constelación de Cáncer, y los griegos y romanos lo asociaban con dos burritos que comían de él.
(más…)

Ayer día 26 de febrero de 2009, me sorprendí mientras conducía en mi coche al escuchar en dos emisoras de radio distintas, dos noticias relacionadas con los asteroides con órbitas cercanas a la Tierra (los NEO, Near Earth Object).

La primera, de la Cadena SER hacía referencia al asteroide BD 81, que pasará a una distancia de siete millones de kms. de la Tierra, en el momento en estoy escribiendo esto. Siete millones de kms. comparados por ejemplo, con los 150 millones que nos separan del Sol, es una distancia relativamente prudente, pero la noticia verdadera está en que dentro de cuarenta años, pasaría a tan sólo 30.000 kms. de nosotros.
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